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1 noviembre 2016 By Gabriela Isler Chicas listas

Una cenicienta no tan moderna

¿A quién se le puede ocurrir que en estos tiempos modernos uno se despide y se va a las 12 a.m. de una fiesta? Y mucho menos de unos 15 años, si a esa hora es que se pone buena la fiesta... Pues a mi mamá sí se le ocurrió: esa gran mente maestra que adoro y que me regaló la vida.

Recuerdo esa ola de cumpleaños y fiestas de graduación cuando estaba en el colegio: ¡Eran semanales!… ¿Y de dónde sacaba yo un vestido semanal para cada fiesta? Mi mamá hacía magia porque aunque yo no era la más rumbera, siempre me invitaban a los cumpleaños, ja, ja, ja. Y es que de algo sí pueden estar seguros, una buena amiga sí era.

A los 15 y 16 años uno es muy rebelde y cree que se las sabe todas en la vida y que nuestras madres solo echan broma y regañan mucho… Siempre peleaba con mami por pasar más tiempo en las fiestas, ella se turnaba con otras mamás y otros papás para llevarnos e irnos a buscar. La mayoría de las veces –y se lo podrán suponer- era ella la que me buscaba y… ¡Pobre de mí! Si yo no salía por la puerta de esa fiesta a las 12 a.m. en punto, ella se bajaría del carro en pijama y con mi perrito en brazos a buscarme, así que ni loca yo y salía puntual a la hora pero me llevaba siempre a mis amigos “sonsacadores” para que la convencieran de que me dejara un rato más.

Su cara era un poema y las tres primeras veces hice eso pero luego, ni de broma… Ya a las 11:50 p.m. empezaba a despedirme de todos y salía juiciosa al carro. Muchos se reían, me llamaban “la sometida” pero con 15 años era aún una niña en formación, no me las sabía todas, y mami pues solo cumplía con su tarea de criarme decentemente.

Ahora me pregunto: ¿Cómo exponía yo a mi mamá a salir sola de la casa tan tarde, y de paso a esperarme en la calle? Nunca pensaba en ella y en el riesgo que ella asumía por siempre velar por mí. Hoy en día se lo agradezco porque me enseñó no solo a cuidar de mí, sino a ser más consiente de los riesgos y de ella. Tenía una tía que siempre la convencía de dejarme un “ratito más” y mis amigos la amaban… Pero justo en esa temporada de fiestas y cumpleaños la perdí en un accidente de tránsito cuando iba camino a su trabajo. Desde ese entonces, valoro más a mi mamá por todo lo que me ha dado, en todos los aspectos. Confió en su juicio, en sus límites y en cada consejo.

Pese a que te regañe, te diga cosas que no quieres escuchar, no te deje salir, te “someta” como a mí, o te castigue sin teléfono o te deje de hablar por unos días: ¡En esta vida no hay quién te ame más que ella! No olvides eso nunca y hazte la mejor amiga de tu mamá.

Cariños,

Gabriela Isler - Firma

 

 

3 Comentarios sobre “Una cenicienta no tan moderna”

  1. Carolina dice:

    María Gabriela, recibe un cordial saludo y mis más sinceras felicitaciones por este maravilloso proyecto que has emprendido…. Admiro tú esencia, naturalidad, sencillez y madurez y hasta te calificó como una mujer excepcional, en todo el sentido de la palabra… Mi nombre es Carol, tengo 33 años, resido en Valencia. A través de estas líneas te hago extensivo un reconocimiento especial por tan hermosas palabras dedicadas a tú madre. Considero que los hijos son el regalo más hermoso de Dios para con la humanidad. Aún y cuando no soy madre, siento y valoro mucho la crianza, dedicación y entrega que ha tenido mi mamá con mis cinco hermanos y conmigo… Te auguro el mayor de los éxitos y que continúes disfrutando a tú mami… !Un abrazo!

  2. don julio dice:

    ah gabriela que felicida leerte porque tengo una hija de 39 años que yo hacia lo mismo la cuidaba como mi tesoro y era igual que tu rebelde pero se ponia brava y despues se le pasaba hasta un muchacho que la pretendia en ese momento se lo aleje con mucha cautela porque no me parecia para ella, mi hija es bonita pero no como para miss pero si podia haber concursado en un reinado de feria y nunca quiso porque no le gustaba los reinados y me decia se va a quedar con las ganas papa, bueno orita me agradece eso que yo hacia con ella cuidarla y esta felizmente casada y tiene dos hijos y soy muy feliz porque inculque en ella buenos modales y por eso quizas vea en ti una hija aunque mas joven y le pido a dios y a la virgencita del coromoto que te cuide mucho y ted de sabiduria para que seas muy feliz. amen

  3. Yusni dice:

    Otro articulo que tiene que leer mi hija de 11 años, España es un pais de mucho liberalismo o es lo que yo veo a mi alrededor y ya con esta edad quieren estar en cada bochinche que se hace y eso incluye a las ñiñas apenas entrar al instituto. Soy una madre joven pero criando a la antigua en un pais de “primer mundo”