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17 Noviembre 2016 By Mercedes Golip Lifestyle

Volver a lo básico

El estilo de vida moderno cada día se hace más ocupado; y una de las áreas que más descuidamos cuando estamos a millón es nuestra alimentación. Quiero compartir contigo unos tips que me han ayudado a recuperar el balance y adoptar un estilo de vida más saludable.

Como todo en la vida, es cuestión de práctica y al principio pueden parecer muchas cosas que recordar o pasos que seguir, hasta que de tanto hacerlas poco a poco se van convirtiendo en tu rutina que seguirás a gusto y capricho.

Planea la semana: piensa en un menú balanceado con buenas fuentes de proteína, fibra, grasa y carbohidratos. Escoge un día conveniente para hacer tus compras, hacer una lista te ayudará a mantenerte dentro del presupuesto y no hacer compras compulsivas. Reserva unas horas en la semana para organizar y preparar tus comidas.

En el supermercado: procura limitar tus compras al área periférica del supermercado, si te fijas; los anaqueles centrales concentran los productos procesados. Revisa el panfleto de ofertas y escoge productos de la temporada, estarán más sabrosos y los conseguirás a mejores precios pues estarán disponibles en abundancia.

Lee las etiquetas: es importante saber el tamaño de la porción recomendada, ya que esto nos ayuda a calcular con más precisión los valores de cada elemento en esa etiqueta. Fíjate en la lista de ingredientes, mientras más larga y más difícil de pronunciar, más procesado será ese producto. Revisa el contenido de azúcar agregada, sodio, carbohidratos y grasa; sin saber, a veces consumimos más de lo que necesitamos.

Los congelados: aunque siempre recomiendo los alimentos frescos como primera opción, mantener una reserva de vegetales y frutas congeladas puede ser una salvación para sacarte de un apuro. Estos alimentos son recogidos y congelados en el mejor momento de la estación, por lo tanto conservan sus valores nutricionales casi intactos.

El kit de emergencia: hay unas cuantos productos no perecederos que puedes tener para facilitarte una comida rápida y ligera. Por ejemplo, un paquete de espagueti y una lata de tomates enteros se transforma en una pasta al pomodoro; los huevos se conservan muy bien en la nevera, y son siempre una buena opción y fuente de inspiración, no importa la hora del día. Piensa en otras cosas que te gusten y que te pueden ayudar a salir de un apuro.

Aprovecha las sobras de comida: si has preparado un pollo y te han quedado piezas, utiliza las sobras para comerlo en una ensalada o en un sándwich. ¿Te quedó arroz o quinoa del día anterior? Conviértelo en un salteado con vegetales. ¿Compraste un pan y se puso duro? Rócialo con agua hasta humedecer, llévalo a un horno bien caliente por unos minutos hasta que el agua se evapore y el pan volverá a la vida. Así puedes economizar tiempo y dinero, además; la necesidad de improvisar con lo que tienes te hará más creativa en la cocina.

Instagram: @iambananista
Fotos: cortesía de Mercedes Golip

Mercedes Golip - RetratoSoy una venezolana que vive en Brooklyn y que tiene un apetito insaciable por temas de música, moda y todo lo relacionado con la buena alimentación. Cuando no estoy detrás de la estufa, puedes encontrarme tanto en mercados de pulgas como de agricultores, buscando inspiración para mi próximo proyecto; o en mi pequeño huerto urbano, sembrando hierbas y tomates.