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13 diciembre 2016 By Gabriela Isler Venezuela en el corazón

No te pierdas, sin ti no hay país

Este artículo va dedicado a contarles un poco la historia de este nuevo proyecto personal y de cómo llegamos hasta el resultado que ya conocen, una campaña social pensada por y para los venezolanos, motivada siempre por la necesidad de promover cambios positivos a través del ejemplo.

Dicen que las mejores ideas surgen en la cocina o en la sobremesa, y de eso estoy segura porque fue un día del mes de abril cuando, desayunando en familia, estudiábamos qué otras posibilidades tendría a mi alcance para utilizar mi plataforma de ser un agente de cambio en Venezuela, más allá de seguir trabajando con mi fondo Universo de Bendiciones para la educación en valores.

En ese momento se nos ocurrió que podría crear, en primera instancia, un proyecto audiovisual con un enfoque país, donde se tocara la fibra de la venezolanidad desde la cruda realidad que vivimos como nación actualmente, sin ocultar o disfrazar esos sentimientos que diariamente nos acorralan como país y mostrarle a todos que dentro de su ceguedad o de su burbuja personal de negación autoimpuesta, no se dan cuenta de que se han vuelto parte del problema y no de la solución.

Creo que a veces necesitamos que nos recuerden de qué estamos hechos, así como cuando éramos pequeños y mamá nos decía: “¿Cómo se dice?”, y nosotros respondíamos: “gracias”, “por favor”, “buenos días”, o “bendición”. Esperanzada con la idea de que la teoría ya la tenemos, pienso entonces que es el día a día el que hace que se nos olvide ponerla en práctica porque es más fácil copiar lo malo y reaccionar frente a las situaciones, antes que volver a lo básico de nuestras costumbres y retomar las bases de nuestra formación… Eso parece que es como más difícil.

Con esa intención en el corazón, fueron meses de búsqueda para encontrar al equipo que llegara a mí con esa idea que reflejara lo que yo sentía que tenía que transmitir., Recuerdo que el ejemplo que daba era: “Imagínate que hay 5 niños jugando en un patio, y uno se sube a una mata de mango pero solo caen 3 mangos al piso, y aunque no son suficientes para todos, los comparten”. Una historia sencilla pero con muchas moralejas: la posibilidad, el deseo y la acción de compartir lo que se tiene a pesar de las circunstancias.

Durante ese proceso inicial, personas como Andreína y Rudolf de On Loud Producciones se sumaron al proyecto y sin hacer preguntas quisieron colaborar. Hacia ellos tengo un agradecimiento especial por su tiempo y la disposición demostrada. Son unos jóvenes talentosos que tengo la oportunidad de conocer y que forman parte de esas amistades cosechadas en este medio desde el certamen de Miss Venezuela. Y aunque el resultado final de la campaña terminó siendo mucho más directo y explícito de lo que había imaginado en un principio, las ideas que ellos me presentaron en su momento fueron maravillosas.

Mi deseo siempre fue salir con la campaña antes de diciembre –o de la Navidad-, quería aprovechar ese espíritu de compasión y sensibilidad que nos embarga a todos por estas fechas. Sin embargo, con el pasar de los meses me daba cuenta que los tiempos de respuesta y de gestión de otras agencias o casas productoras no iban con mis expectativas.

Finalizando septiembre, y sin haber concretado nada aún, decidí que simplemente necesitaba a alguien que pensara fuera del molde, un equipo que no trabajara bajo lo que yo considero son los lineamientos más comunes o acostumbrados por las agencias, personas que además me ayudaran a entender un poco más acerca de las redes sociales, una de las herramientas más poderosas con las que contamos hoy en día. Fue entonces cuando decidí comunicarme con Irrael Gómez y su equipo de Street Marketing. Admito que fue algo que hice con mucha reserva porque no se parecen en nada a mi forma de ser o de comunicarme.

Sin embargo, entendí que necesitaba a alguien que pudiera descolocar mi idea de la campaña perfecta “con flores y pajaritos”, y que la llevara a una realidad tangible y posible. Fue así como después de varios días de continua comunicación y entendimiento, por fin llegó esa propuesta que saciaba la necesidad del mensaje que yo quería transmitir. La idea de la “cámara de seguridad” simplemente me encantó porque vivimos siendo testigos de las imágenes de una realidad con escenas de gran pesar, de robos, de asesinatos o de situaciones irregulares… Y lo peor de todo esto, es que muchas veces nos detenemos con tal morbo a ver repetidas veces esos vídeos y a hacer especulaciones y juicios de cualquier tipo.

Les pregunto, ¿ustedes no se han pensado por qué los vídeos de las buenas acciones no se hacen virales?, ¿por qué replicamos y no hacemos eco siempre lo negativo? Yo sí y por eso la propuesta de esos vídeos era una forma de llegarle a esa audiencia que esperamos inspirar porque presencia cualquier tipo de situaciones a diario; al venezolano indignado que se queja pero que tampoco hace un esfuerzo extra por sumar más allá de criticar; al que está esperanzado y que necesita animar a su vecino para salir adelante; a los jóvenes que crecen pensando que su futuro es incierto pero que saben muy bien que sus actos son los que reconstruirán al país… a todos y cada uno de nosotros.

Fue así como luego de estar de acuerdo con el concepto de las piezas, vino una de las partes más trabajosas y retadoras de la campaña: “la frase”, el eslogan, la etiqueta, esa línea que pudiera calar en la mente de las personas y ser fácilmente recordada por todos e invitara a tomar una acción. Creo que durante esos días el equipo de Street Marketing no me quiso mucho porque fue como una relación de “amor-odio” en la que les pedía a gritos una frase que me desnivelara. Las propuestas que enviaban eran buenísimas pero ninguna se parecía a lo que yo necesitaba. Entonces, después de unos 10 intentos, ¡llegó la frase! y yo decidí darles un voto de confianza con esa apuesta: No te pierdas, si ti no hay país.

¿Cómo se nos podría olvidar ese famoso “no hay” que nos asecha? Vivimos en una constante queja por todo aquello que hoy no tenemos como país: productos básicos, servicios médicos, medicinas, seguridad, justicia, derecho a la vida y a la libre expresión, entre otras cosas. Vivimos reprochando a un sistema, a unos líderes, a los dirigentes políticos, o a cualquier tercero que mejor o peor nos parezca. Nuestros días trascurren en una continua capacidad de culpar a otro por nuestros problemas, e incluso a todo aquel que piensa distinto.

Sí, es verdad, sé que no somos completamente responsables por todo lo que pasa pero: la economía tendría solución si eligiéramos a gente más honesta y preparada para liderar; un gobierno funcionaría si nosotros hacemos valer nuestro rol como ciudadanos; la inseguridad desaparecería si existiera más gente honesta que nos defendiera; la escasez no existiera si exigiéramos respeto a nuestros derechos como nación y nos uniéramos en una sola voz.

Mami siempre me dice que todo en la vida tiene solución menos la muerte pero yo pienso que la desesperanza, el odio, el resentimiento, la división entre hermanos y la incapacidad de reconocernos y apoyarnos también es una forma de tener el alma “muerta”.

Creo que nuestro espíritu y nuestras ganas de superarnos todavía son aún más fuertes, a pesar de que sabemos que tomará tiempo para que la situación política y económica del país mejore. Sin embargo, y mientras eso sucede, ¿qué estamos haciendo como venezolanos para seguir adelante?, ¿estamos esperando que los dirigentes siembren valores en nuestra sociedad? UNIDOS como un pueblo en masa somos nosotros los que tenemos que hacer algo, somos nosotros los que le enseñamos a los niños y a los jóvenes a ser honestos, a querer ser policías, médicos, estudiantes, abogados, o líderes; somos nosotros los que estamos creando el valor por el trabajo, no por el facilismo y la viveza que hoy se viven sin vergüenza alguna.

Venezuela no es ese país de vivos, de aprovechadores, de gente floja, grosera y deshonesta que estamos viendo… Venezuela es un país de valores y nadie debe quitarnos lo único que nos pertenece: nuestra dignidad, nuestros derechos, nuestra libertad de pensar como queramos, nuestra cultura de ser un pueblo unido, y nuestra idiosincrasia jocosa y emprendedora.

Sé y estoy clara que esta campaña que yo he decidido lanzar es tan solo una de las múltiples acciones que se pueden tomar para impulsar el cambio que queremos, pero también sé que si nos convertimos en millones de personas haciendo buenas acciones, brindándole ayuda al que lo necesita, o simplemente uniendo voluntades de respeto, hermandad, unión y fuerza, lograremos mucho más que un impacto puntual en redes sociales.

Con el corazón,

Gabriela Isler - Firma

 

 

9 Comentarios sobre “No te pierdas, sin ti no hay país”

  1. Andres dice:

    Oye felicitaciones por esto, la verdad es que desde hace meses venía pensando en eso que dices, nos quejamos, pero no aportamos una sola cosa que ayude a cambiar un poco el panorama. Tengo 17, y cada día uso transporte público, ando en la calle, ante eso me di cuenta de algunas pequeñas cosas que no hacía y tampoco exigía; ahora cruzo por los paso peatonales, si un carro se atraviesa le señalo el paso peatonal, saludo en cada sitio que entro con un buenos días o buenas tardes, igualmente en el transporte. Me he dado cuenta que hay gente que al escuchar buenos días salen de eso que están pensando, algunos con miedo a que vaya a pedir algo o robar, pero al darse cuenta de que no, regresan con amabilidad ese saludo, recobran su ser, su “Venezolanidad”.

  2. Veronika dice:

    Hola gaby. Sin duda una excelente iniciativa. Al igual que tu estudie mercadeo en UNITEC y en varias materias usábamos de referencia la Pirámide de Maslow, y quisiera usarla de referencia con tu propuesta. Se me hace difícil pensar en ser solidario cuando se trata de una SOBREVIVENCIA lo que se vive en Venezuela, para hablar de respeto, moralidad, solidaridad es indispendable cubrir las necesidades básicas (salud, comida, seguridad, etc), sino es como hablarle a una roca. Te atreviste a enfrentar este tema, y eso es de admirar, así que como yo habrán diferentes puntos de vistas.
    Por cierto, gracias por representarnos tan bien.

  3. Lorena dice:

    Excelente propuesta, de esta tierra bendecida quedá mucho por dar.!!! Al leer con detenimiento cada línea no puede evitar sensibilizarme por lo que somos y que teniendo tanto hagamos tan poco..
    Bravo por tu temple, gran mensaje y el fin de tu propuesta tocará el corazón de personas que se salieron por un momento de sí pero recordarán qué existen habitantes en cualquier ciudad del mundo… Pero nadie como nosotros.! #AMOSERVENEZOLANA

  4. Me encanta esta campaña. Apoyo tu iniciativa porque eres una persona luchadora y siempre llevas en mente nuestro país. Desde hace tiempo he tratado de poner mi granito de arena dando ejemplo en relación a lo que plantea tu campaña, y me llena de alegría que ahora tu voz sirva de guía para el cambio en Venezuela. El trabajo ahora es compartir la información y esas buenas acciones que nos hacen seres maravillosos, para que en un futuro no muy lejano podamos darnos ese abrazo que merecemos como hermanos que somos.

  5. Oscar Silva dice:

    Cuando vi el primer corto me sentí muy identificado por que? Sencillo quien no revisa sus redes y entre sus tendencias están estos clásicos videos de cosas que pasan en tu país.
    Sin duda alguna te toca la sensibilidad de tantas cosas que se han perdido. Añoro volver a mi país,vivir y desarrollarme en el. Todo está tan cuesta arriba que mi juventud se me estaba escapando sin llegar a ningún lugar. Por eso decidí emigrar. Sin duda alguna quienes añoramos nuestra tierra somos mas sensibles de quienes quedaron en ella. “Si es asi”. Ya la gente tiene una coraza extra fuerte que hace impermeable las bonitas acciones. Viven para sobrevivir. De mi parte aunque no sea mucha quiero aportar ese granito de arena. Me ofrezco a aportar la ayuda para ser un agente de cambio. Y sobretodo de ayuda. Te felicito Gabriela. Venezuela necesita gente como TÚ que son quienes puedes llegar mas lejos con su eco.

  6. Jose Herrera dice:

    Que calidad y excelencia de persona eres señorita gabriela.

    Creo que nuestro espíritu y nuestras ganas de superarnos todavía son aún más fuertes, a pesar de que sabemos que tomará tiempo para que la situación política y económica del país mejore. Sin embargo, y mientras eso sucede, ¿qué estamos haciendo como venezolanos para seguir adelante?, ¿estamos esperando que los dirigentes siembren valores en nuestra sociedad? UNIDOS como un pueblo en masa somos nosotros los que tenemos que hacer algo, somos nosotros los que le enseñamos a los niños y a los jóvenes a ser honestos, a querer ser policías, médicos, estudiantes, abogados, o líderes; somos nosotros los que estamos creando el valor por el trabajo, no por el facilismo y la viveza que hoy se viven sin vergüenza alguna.

    Venezuela no es ese país de vivos, de aprovechadores, de gente floja, grosera y deshonesta que estamos viendo… Venezuela es un país de valores y nadie debe quitarnos lo único que nos pertenece: nuestra dignidad, nuestros derechos, nuestra libertad de pensar como queramos, nuestra cultura de ser un pueblo unido, y nuestra idiosincrasia jocosa y emprendedora. ( enamorado de este gran y entusiasmado de estas palabras)

  7. Carmen dice:

    Buenas Tardes MG!. Agradezco de corazón el amor que sientes por Venezuela. Es cierto que estamos viviendo momentos muy dificiles en nuestro País, en lo económico y social fundamentalmente. Pero sigo optimista de que mi País va salir adelante con la colaboración de todos, los que vivimos aquí y de los que se han ido de esta tierra buscando un futuro mejor. El día 13 de Diciembre en mi Urb. en Guatire un hombre de 24 años asesino a su tío y primos a sangre fría porque no le quisieron dar dinero para comprarle los juguetes de navidad a sus 2 hijos, aun no salgo de mi asombro, siento dolor por esa familia hoy enlutada. Y no te voy negar que sentí muchísimo miedo y hasta deje unos días de salir a ejercitarme por sentirme tan insegura. Y lo más triste es que los vecinos están super tranquilos como si nada. Bueno hoy tome fuerzas, ore y salí nuevamente en la mañana a ejercitar, siento que no debemos ceder espacios por miedo, eso si debemos tener precaución. Estoy de acuerdo contigo es necesario colaborar en cambiar lo que no nos gusta de nuestra sociedad pero con ejemplos claros a mi particularmente me estresa sobremanera cada vez que paso por la principal de mi urbanización y la veo con cualquier cantidad de basura regada, no pienso seguir esperando que la alcaldía cumpla con su trabajo. Voy a detenerme con una bolsa de basura, rastrillo, pala lo que sea necesario para quitar el sucio que no me gusta ver. Si los vecinos me quieren acompañar fabuloso, sino igual lo voy hacer sola. Venezuela se merece eso y Más!. Dios te bendiga sigue adelante y cuenta con mi humilde apoyo para esta campaña.

  8. Narlyn dice:

    Felicidades por excelente iniciativa Maria Gabriela, nuestra sociedad ha perdido su idiosincrasia,sus valores, sus costumbres ya sea por la división producida por ideologías políticas, religiosas, deportivas.. En fin,como Venezolanos y Venezolanas debemos aportar nuestro granito de arena para sacar adelante nuestro país, desde un simple “buenos días” “buenas tardes” “gracias” “por favor”, una sonrisa no cuesta nada y cambia muchísimo el humor de la cotidianidad; cuentas con todos los que queremos un cambio en positivo para Venezuela♥♥♥

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