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8 Junio 2017 By Federica Feaugas Lifestyle

Aceptar la partida

¡Qué difícil es pensar que a ese ser querido no lo veremos más! Levantarte en las mañanas y saber que no podrás escuchar su voz, ni sentir sus abrazos.

La realidad es que las partidas van a ser parte de nuestra vida, veremos partir a nuestros abuelos, padres, y hasta a algunos amigos. Tendremos que lidiar con estas ausencias muchas veces en la vida y aunque no existe el secreto para sobreponerse, hay algunas terapias que podemos utilizar para hacerlo más llevadero.

Antes que esta persona se vaya de este plano, o incluso luego de partir, agradécele por lo vivido y por sus enseñanzas. Si es alguno de tus abuelos o padres, hónralos como parte importante de tu linaje y de tu sangre. Gracias a ellos estás en este mundo y hay que darles reconocimiento por eso.

Si necesitas pedir perdón, ésta es tu oportunidad. Muchas veces nos quedamos con el rencor o el mal sabor de boca de haber hecho algo que pudo herir los sentimientos del otro. Si ese es el caso, discúlpate y si ya no puedes decirlo a esa persona, dilo frente a tu espejo: “Mamá (papá, hermano, abuela, abuelo, etc.) te pido que me disculpes por haber sido grosera el día X, yo soy tu hija (hermana, nieta, amiga, etc.) y nunca quise hacerte daño. Te amo y te honro”.

En los días siguientes a la partida puedes realizar actividades que le gustaran a tu ser querido, a modo de homenaje. Por ejemplo, preparar su plato favorito o ver esa película que siempre le gustó. Es una manera bonita de sentirlos cerca y de darles un espacio en nuestra vida. Esto puedes hacerlo cada vez que lo necesites.

Si sientes afinidad con alguna práctica espiritual puedes entregar tu dolor como parte de tu intención y pedir que la tristeza que hay en ti se convierta en alegría por lo vivido.

Nunca es fácil decir adiós, somos humanos y la pérdida física nos duele mucho. Pero si buscamos recordar a la persona desde el amor que sentimos hacia él o ella será más llevadero y menos doloroso.

“No muere quien se va. Vive para siempre en nuestro corazón”, Anónimo

Instagram: @YoSoyFederica | Contacto: ffeaugas@gmail.com
Fotos: Gratisography.com y Pexels.com

Federica Feaugas - Retrato

¡Hola, soy comunicadora y coach holístico! A partir de ahora tengo la dicha de que nos acompañemos en esta aventura. Como tú, he pasado y sigo pasando por la montaña rusa de la vida y, a pesar de que no tengo la verdad absoluta en mis manos, he vivido algunas cosas que quiero compartir contigo para ayudarnos a transitar este hermoso camino y hacer del bienestar físico, emocional y espiritual nuestro norte.

4 Comentarios sobre “Aceptar la partida”

  1. nohemi mora dice:

    muy bien

  2. nohemi mora dice:

    Tenemos que agarrarnos de fortaleza en esas situaciones donde a todos nos pasa, y aveces sin pensarlo y de la nada..

  3. Karla Ochoa dice:

    La perdida física de un ser querido, y me atrevo a decir que de cualquier ser humano es el vació mas grande que una persona puede sentir. Sentir que ya no veras a esa persona nunca mas, o que simplemente no escucharas su voz es algo desbastador para cualquiera. Sin embargo, creo que como seres humanos debemos ir mas allá de nuestro cuerpo y de esta transito llamado vida, somos mucho mas que eso. Me gusta pensar, que no solo estamos cerca porque podamos ver/escuchar el cuerpo/voz de otro, el ser humano es TAN increíble que puede SENTIR de muchas formas, sentir desde el corazón, desde tu ser y no desde tu físico. Creo que cuando una persona parte físicamente, es solo eso: una partida física. TU sigues amando, y esa alma en cada recuerdo que tienes, cada sonrisa, cada alegría y momentos de fortaleza en tu vida te demuestra que a ti también te siguen amando. Somos mucho mas que este cuerpo maravilloso, somos lo que sentimos y no sabemos explicar en la tierra.

  4. ESTEFANIA dice:

    Me gusta, aunque es muy difícil aceptar la muerte de una persona, cuando está mo esta por culpa de la violencia e inseguridad que vive Venezuela. Mi novio fue víctima de robo, ssu estro y asesinato, y te juro que eso pudo ser lo peor que paso en mi vida y en la de una persona que para el momento de ese terrible acontecimiento tenia 4 meses en mi pancita.

    Es muy difícil entender, incluso desconfie mucho de todas mis creencias ya que desde enll momento que supimos que estaba embarazada comence a orar por los tres, y aun así el quedo desamparado y le ocurrió todo lo malo.

    Dos años después el dolor sigue intacto y más al ver que mi hija esta creciendo sola sin su padre y que yo me perdí de todo aquello que un día soñé tener con el.

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