Por favor gire su dispositivo
para una mejor experiencia

Más artículos
27 julio 2017 By Gabriela Isler Choose You / Elígete a ti

Detecta tus defectos y trabájalos

Una de las partes más difíciles como seres humanos es mostrarnos vulnerables ante nosotros mismos, y ante los demás. Somos personas de carne y hueso que tenemos defectos, complejos, inseguridades y debilidades pero que también tenemos fortalezas, virtudes y aspectos positivos a destacar; sin embargo, no siempre se nos hace fácil reconocerlos y aceptarlos.

Recordar las cosas malas de la vida es más fácil que hacerlo con las buenas, y eso mismo nos pasa con nuestros defectos: basta con detectar alguno para que nos convirtamos en esclavos de las excusas que validen esas imperfecciones; o simplemente para que nos convirtamos es un espectador de las constantes críticas que recibimos de terceros, quienes pocas veces suelen recordarnos cuáles son nuestras fortalezas y virtudes más notables. Son contados los momentos en los que tenemos la entereza de ver nuestros defectos con detenimiento y pensar cómo podemos mejorarlos o incluso desaparecerlos.

Yo tengo muchos defectos (físicos, emocionales y conductuales) y a veces me entero de ellos por terceras personas que me comentan algo que yo no había concientizado; otras veces simplemente soy yo la que se hace consiente de ellos, pero me cuesta cambiar mis patrones de conducta para mejorar.

Si me preguntan cómo podemos detectarlos, les diría que es difícil hacerlo. Nadie quiere aceptar que tiene defectos, a nadie le gusta hablar de eso y exponerse a recibir comentarios negativos que incomoden o disgusten. Sin duda, quizá para algunos esto deba tratarse como una adicción. Hay personas que solo reconocen su problema y toman una acción cuando tocan fondo.

Una forma de ayudarnos y descubrirnos, es siendo honestos con nosotros mismos. Tenemos que hacernos esas preguntas que solo podamos responder con sinceridad e ir sacando nuestras propias conclusiones… Por ejemplo, un simple test como el que les comparto a continuación pudiera servir de ayuda para aclararnos; sin embargo, los invito a realizarse otro tipo de preguntas que estén relacionadas con su entorno para que puedan identificarlos mejor:

  • ¿Llegas puntual a todas tus actividades personales o laborales?
  • ¿Eres capaz de tomar decisiones sin consultarlo?
  • ¿Te ves al espejo y te sientes contento con tu físico?
  • ¿Eres una persona que discute mucho con la gente?
  • ¿Dependes de la validación de terceros para actuar?
  • ¿Eres responsable con tus compromisos?
  • ¿Dices mentiras continuamente?
  • ¿Las personas se quejan de ti?
  • ¿Eres tímido o introvertido?

Un consejo muy valioso que puedo darles es trabajar estos temas con alguien de confianza, una persona que quiera lo mejor para ti y que sea honesto contigo. Tener el apoyo de un aliado que te oriente y te acompañe en ese proceso de retos y cambios positivos, una buena decisión y permitirá que lo que esté por venir se sienta bien.

Otro ejercicio válido es reconocer nuestras fortalezas, algo que quizá nos cueste tanto como nuestros defectos. No es frecuente que las personas se enamoren de sus bondades: la inseguridad es una de las sensaciones más comunes que todos sentimos todos los seres humanos.

Valorarnos a nosotros mismos es un proceso mágico que tenemos descubrir y desarrollar al máximo. Si vamos a ser jueces de cada defecto que tengamos, usemos esa misma energía para alabar nuestras cualidades positivas, para reconocer nuestras virtudes, para hacernos brillar.

Si se preguntan qué se necesita para ser valorado como se desea y para que todas las personas vean eso que sabes bien que eres, no lo duden más y reconózcanse, enamórense de cada partícula de su ser, incluyendo sus imperfecciones: sea una nariz grande, un gordito que acompaña tu ombligo o simplemente un miedo que limita eso que sueñas ser.

Enamórense de lo que los haga suspirar de satisfacción, de saberse que son los primeros en llegar a un sitio, de sentir que su presencia se hace notar positivamente en un lugar, de reconocer que una mirada llena de esperanza brilla más que una ortodoncia, de entender que una persona bajita recibe abrazos más apretados, y una más alta disfruta mejor de la vista, ja, ja, ja… Se los digo por experiencia propia 😉

En definitiva, #ChooseYou / #ElígeteATi y recordemos siempre que depende de nosotros –de cada uno de nosotros- enamorarnos cada día más del maravilloso ser de luz que somos. Somos únicos, irremplazables y nuestra misión de vida no la tiene más nadie. Pasemos la página con nuestros defectos, y pongámosle foco a lo provechoso que es mostrarle al mundo todas nuestras virtudes. Y como dicen por ahí: ¡Asegúrense siempre de sonreír… No sabes quién se puede enamorar de una sonrisa!

Con cariño,

Gabriela Isler - Firma

 

 

6 Comentarios sobre “Detecta tus defectos y trabájalos”

  1. Hola Molly, primero quiero felicitarte como vocera tiene en tus manos el poder de cambiar un pensamiento o ayudar a una persona. Eres un ser que trasmite luz, amor y paz. Es un don que va más allá de una foto. Nosotros como seres sociales vivimos en contacto con las demás personas y creo que muchas veces el éxito en la vida está en la confianza que nos debemos como persona de realizar nuestras metas sin la aprobación de los demás. Nadie quiere ver ojos bonitos en cara ajena… confiar en nosotros es la mejor herramienta para la felicidad, todos somos únicos y tenemos una misión en la vida es algo más subjetivo que está dentro de nosotros solo tenemos que saberlo materializar. Saludos desde Caracas un fiel seguidor de todo lo que realizas

  2. valentina dice:

    la gran pregunta , cual es el primer paso para empezarnos amarnos a nosotros mismo ??

  3. Maria dice:

    hola Molly siempre te leo porque escribes cosas hermosas que me inspiran, sabes Molly yo sufro de baja autoestima chama no consigo sentirme bien con mi cuerpo, y yo misma me crito mi cuerpo sueno con ser una mujer con un cuerpo que los demas vean, yo me auto castigo cada vez que me visto cuando alguien me dice estas bonita siento que se estan burlando de mi,

  4. Maria dice:

    sigo escribiendo; desde que tengo ami hija mi vida cambio radicalmente, mis brazos no me gustan siempre tengo sueters porque son gordos, es tan difícil aceptarme como soy, esto no lo hablo con nadie por miedo a ser juzgada como; si eres gafa. estas enferma, osea porque es muy fácil dar una opinión a lo ligero cuando creen que eso que me pasa es una tontería. pero para mi Molly para mi es hiriente es feo sentirme asi.

  5. Stefani Caraballo dice:

    Que post tan acertado y maravilloso. Amé cada palabra!

  6. daniela dice:

    excelente ! me encanto