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22 agosto 2017 By Gabriela Isler Choose You / Elígete a ti

¿Responsables de nuestra propia vida?

¿Alguna vez te has preguntado qué pasaría, o cómo sería tu vida, si tan solo tomaras responsabilidad de ti mismo?, ¿suena raro verdad? Sí, lo sé pero hagamos un ejercicio de visualización, e imagínate teniendo control absoluto de tu cuerpo, tu mente, tu espíritu… Y por ende, de todas tus acciones y decisiones. Si tan solo fuéramos capaces de darle prioridad a lo que nuestro cuerpo o sexto sentido nos exige hacer, muchísimas cosas cambiarían en nuestra vida.

Hoy en día el alterado y apurado ritmo de vida no nos deja muchas opciones: o nos volvemos responsables de nosotros mismos o simplemente la vida misma nos pasará una factura que puede ser costosa en determinado momento. Y seguro te preguntarás, ¿a qué se refiere ella con tomar acción y comprometerse con uno mismo?

Les haré corto un cuento largo: cada quien tiene una historia de vida, y cada quien asume a una edad distinta ese momento de “independencia absoluta” y la mía fue algo tarde. Siempre tuve la bendición de crecer al lado de mi mamá, de vivir con ella y refugiarme en su abrazo, contando con su incondicionalidad y sustento. A mis 24 años, y aunque buscaba las formas de producir dinero para no generarle gastos mientras estudiaba, sabía que contaba con ella, y afortunadamente hoy en día todavía lo hago.

Fue a esa edad cuando mi vida tuvo un giro y pasé de ser una “niña de apartamento” y me tocó mudarme a Caracas para poder estar en todo lo relacionado con el Miss Venezuela, ya que vivía en Maracay, a 2 horas de la capital, y no se me hacía tan fácil. Me mudé a Chacaíto, una zona popular, sencilla y bastante concurrida de la ciudad, hasta que viajé al Miss Universo. No tenía a nadie que me llevara, me buscara, me abrazara o que simplemente estuviese allí pendiente de mí… Me di cuenta que tenía que tomar el control de mi integridad, de mi cuerpo, de mi salud y sobretodo de mi salud mental y emocional.

Ser responsable conmigo respondía al hecho de dedicarme el tiempo suficiente para tomar el control de mi independencia y sobrevivir en el intento, sin generarle preocupaciones a mi familia… Esa responsabilidad significaba aprender a respetar mi cuerpo y sus límites cuando el cansancio físico era parte de la rutina; implicaba ser responsable de mis actos y mis decisiones, y más aún a la hora de hablar: mis palabras eran milimétricamente objetadas o evaluadas por muchos. ¡Aprendí a ser responsable de mí, de cada “no” que salía de mi boca, y de cada “sí” con el que me comprometía!

Doy gracias a Dios que esa experiencia en la hermosa Caracas, nuestra “ciudad de la furia”, contribuyó con mi transición a otro país, poco a poco me preparó para aprender a estar en otra ciudad y con otra cultura. Ahora, que vivo entre Nueva York y Miami, creo que estoy haciendo una maestría en cuanto a responsabilidad y compromiso conmigo misma se refiere, ja, ja, ja. Por eso aquí te comparto 5 tips que te ayudarán a que tú también puedas empoderarte y decidirte por ti:

  1. Escucha las señales que tu cuerpo te está mandando. Si por alguna razón no estás sintiéndote bien, no estás concentrado, tienes algún malestar o simplemente tu organismo no lo sientes en su mejor y óptimo estado, evalúa cuál podría ser la posible causa y toma acción. Tu organismo suele drenar por algún lado eso que no estás soltando o que no estás prestándole la debida atención.
  2. Toma el control de tus sentidos y enfócate. Entiende que solo tú eres responsable de tu norte, de las oportunidades que creas, y de la capacidad que tienes para poner límites. Organiza tus metas a corto paso, y haz una lista de eso que necesitas para alcanzarlo, el nivel de compromiso que requiere de tu parte y empieza a priorizar y ejecutar.
  3. Organiza tus gastos y compáralos con tus ingresos mensuales. Sé consiente de los compromisos extras que puedes o no asumir. Anota mes a mes eso que pudiste ahorrar, o eso adicional que tuviste que gastar, y lleva una agenda de gastos para que puedas siempre destinar un pequeño monto al ahorro y estar preparado para cualquier eventualidad en un futuro.
  4. Hazte consiente en todos los sentidos. Ser responsable de ti mismo es aprender a concientizar que cada acción tiene una reacción. Empieza por aprender a cuidar de ti para poder dar(te) a los otros.
  5. Está bien sentirse un poco abrumado, no es fácil asumir responsabilidad plena. Medita y busca tu centro cuando pierdas el enfoque, y pide orientación si lo consideras necesario. Todos pasamos por lo mismo y con seguridad encontrarás un apoyo.

Espero de corazón que estas recomendaciones te ayuden tanto como a mí. Recuerda que este camino de elección personal estamos para transitarlo juntos… La decisión más importante siempre serás tú: #ChooseYou / #ElígeteATi

Si crees que este artículo puede ayudar a alguien más, no dudes en compartirlo, y si tienes alguna recomendación para mí acerca de este tema, también la recibo con mucha gratitud.

¡Besos!

Gabriela Isler - Firma
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Foto: André Gabb

5 Comentarios sobre “¿Responsables de nuestra propia vida?”

  1. LUYSANA CALDERA dice:

    BELLA MI ISLER ERES UN GRAN SER HUMANO ,,,GRACIAS

  2. Ana Belén dice:

    Moli, este mensaje llegó justo a tiempo. Gracias por los consejos que has compartido con nosotros . Como tú lo has dicho ‘cada quien asume en su momento esa independencia absoluta’ y creo que ese momento ha llegado. Estaba un poco perdida porque no sabía cómo empezar a cuidarme de mi misma, tomar el control de mi cuerpo de mi tiempo, de mis decisiones, pero gracias a tus consejos siento que puedo emprender ese camino de #chooseyou ❤️

  3. Maria Eugenia dice:

    Es un consejo extraordinario! Hace notar que eres una persona increíble, capaz de animar y ser ejemplo de guía para otro/as personas eso es muy lindo. Es sumamente fascinante ver que aún existen personas así.

  4. Me gusta ver que todavía en estos tiempo donde el concepto de responsabilidad. Se ha perdido, y es bueno que jóvenes como tú lo enfatizen y digan como se logra… Dios te bendiga.